sábado, 11 de diciembre de 2010

De farolas, rectas, curvas y soledades de invierno.

En nuestro recto caminar en la vida, donde seguimos paso a paso el camino marcado, existen elementos que nos iluminan, pero también nos desvían del camino, pero estas curvas algunas veces no son malas si aprendemos a reconocer que nuestro camino esta marcado y sino podremos caer en el más absoluto abismo y en las nieblas de la incertidumbre, pero encontraremos el agua que calma nuestra sed y el pilon donde remojarnos de las calores, y limpiamos las heridas como musgo que sella las rendijas de la piedra, heridas y ampollas que nos produce el largo caminar , caminar divisando, encontrandonos gente en el camino y modernos pinochos de madera que intentan engañarnos, cuidandonos mucho y sabiendo que la luz nos lleva al camino, al camino como el que hoy me han enseñado, este Camino de San Isidro donde cada cual lleva su Cruz y se divisa hasta en su casa.

















1 comentario: